Curiosamente este es uno de los temas más empolvados del cristianismo, uno de esos temas tabú que con mucho cuidado hay que tratar debido a que muchos han asumido una excentricidad evangélica que aparte de envolverlos en la esfera del escapismo religioso también los hace apolíticos. Creo sinceramente que jamás lograremos superar las crisis político-económicas de nuestras naciones del tercer mundo, si como cristianos nos encerramos entre las cuatro paredes del local donde nos reunimos los domingos. Creo que como hijos de Dios debemos asumir una conciencia de la realidad social que rodea las cuatro paredes de nuestros locales, entre esas responsabilidades pretendo destacar en esta oportunidad a tres de ellas basándome en la vida de Juan el Bautista:1. Asume el rol de intercesor. (Lc 1:80)
Los desiertos en la Biblia son figura de meditación y oración, así los creyentes debemos asumir la tarea de interceder por nuestra nación y su realidad social, tal y como Juan el Bautista lo hizo por muchísimos años, de lo contrario seguiremos en decadencia.
2. Llama al arrepentimiento (Lc 3:3, Jn 1:29)
El cristiano ante la realidad social, debe llamar al mundo al arrepentimiento, enseñando que Cristo es el cordero que quita el pecado. Si los creyentes hacemos esto, garantizo que la realidad social cambiará, si esto no sucede tal y como lo planteo, les aseguro que jamás volveré a escribir en mi blog. Aquí quiero aclarar que no me estoy refiriendo al hecho que desde los pulpitos llamemos al arrepentimiento solamente, sino que veamos más allá y que salgamos a las calles a llamar al arrepentimiento, porque como iglesia no debemos esperar a que los pecadores vengan, ¡sino a ir por ellos!
3. Denuncia las injusticias (Mt 14:1-11)
El cristiano ante la realidad social hace oír su voz en contra de las injusticias, aunque denunciarlas signifique la misma muerte, tal y como sucedió con Juan el Bautista. Al decir lo siguiente no pretendo divinizar o exaltar a Monseñor Romero (no quiero que me mal interpreten por favor, ya que después en los comentarios ponen cosas que yo no he afirmado), pero quiero ponerlo de ejemplo ya que bien ganado se tiene el título de: “La voz de los sin voz”, por haber denunciado las injusticias sabiendo que eso le merecía la muerte. Ahora tengo que aclarar también que aunque hizo lo que hizo, si no se arrepintió y no se entregó a Cristo, está ya condenado.
A manera de conclusión, puedo decir que los cristianos no debemos a obviar la realidad social que nos rodea, es más debemos saber que “Los malos triunfan, cuando los buenos no accionan”, los cristianos debemos quitarnos de encima la levadura farisaica que reza así: “No me importa lo que en el mundo pase, yo estoy con Cristo y eso es todo”. Sigamos con Cristo, pero levantémonos y sigamos el ejemplo de Juan el Bautista.
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